El universo, en su extenso capricho cósmico, es un huracán de posibilidades que oscilan entre las genialidades realizadas y las genialidades por realizar.
Todo es, sin lugar a dudas, una fuente inagotable de inspiración. Desde lo tangible como una fotografía o una pintura, hasta lo más indirecto, como lo son los detalles, las costumbres o las ideas.